La Administración Fraudulenta es uno de los delitos más acusados en sede judicial, nacen del mal cuido de los bienes puestos en custodia de un administrador, así explicado de manera muy básica.
Este delito tiene una característica pocas veces leída en nuestro medio local, el que nace de que los periodos en que este tipo de delitos se cometen su detección lleva a veces años, lo que lo le da una connotación de encubierto, prologando e invisibilizado por periodos largos en la temporalidad del estudio, se han detectado casos de 2,3, 4 y hasta más años, lo que no implica que la delegación de la administración se vea lesionada por no detectar de manera inmediata, comentemos al menos el plazo de un año. Razones infinitas, dentro de las más documentadas en la comisión del delito intervienen varios unidades de la administración interna – entendida esta como a la cual se le delegó administrar – se observa con claridad cuando el grupo operativo que lidera la desviación de recursos y, la administración insana se apoya de una estructura administrativa interna que conlleva los departamentos de contabilidad y finanzas y, no únicamente un individuo en la ejecución, ya en distintas formas se compran conciencias a lo interno de la administración contable financiera son más comunes de lo que se evidencia en los procesos de investigación técnica. Reiterando que la administración ha sido delegada a alguien, ya sea por contrato, acuerdo de junta, naturaleza de las ideas del negocio en marcha etc., es lo cierto que quien delega la administración entiende que sus recursos se encuentran en sana custodia y debida ejecución de él o los proyectos o recursos delegados en administración. A este cuadro genérico del análisis del porqué no se detecta lo prolongado del delito que está en plena consumación se debe adicionar que las estructuras ya brincan fronteras de forma casi natural, uso de banca local, con banca off shore, la muy discutida pero no bien evaluada estructura de los fideicomisos y, una gran cantidad material técnico, ya de mucha relevancia en el conocimiento individual del forense juegan un papel de importancia; es por esta breve razón que siempre se indica que los delitos no se pueden investigar desde la silla de cada pupitre, hay que salir en búsqueda de elementos vitales, que están fuera del país y se vinculan con la estructura local, entender la operativa mundial de la Banca Off Shore es vital y, esa necesidad de salir, de no interpretar, sino de ver evaluar, tocar el papel, visibilizar origen de recursos, niveles transaccionales etc., se convierte en una terrible agravante del proceso investigativo en sede judicial y, en concreto en la Sección de Anticorrupción, Delitos Económicos y Financieros del Organismo de Investigación Judicial, ya que mientras se cumplen protocolos, se establece toda una permisología, ya que cuando las autorizaciones se logran, ya consultor independiente viene de vuelta con la prueba en su mano, sin que se entienda que es un avance de uno sobre otro, si es una realidad operativa que daña el caso, ya que si bien algunos trabajamos con ética pura, pero otros no y, en este tipo de delincuencias, no dejan de ser eso, delincuencias y, muchas de alto nivel.
Ahora bien, que no se detecte no se debe interpretar jamás como un acto de ineficacia de quien delega, sino un acto muy típico del delito y de la estructura que lo rodea, sea todo el modo de operación que se estructura para defraudar.
Tal vez uno de los delitos más perseguidos es la Administración Fraudulenta, pero su perfil investigativo ya requiere de una comunión de especialidades para su detección, dar el insumo para anotar bienes, etc. etc, aquí se conjuga la experiencia judicial, con las tareas de contaduría privada, pública, banca y finanzas, tributario de nivel no muy básico y, por supuesto la inteligencia y experiencia derivada de la sanay oportuna ubicación del material probatorio para sustentar hechos que serán la base de la denuncia penal, ya que de acuerdo con la Circular 152 del Consejo Superior del Poder Judicial, se requiere del insumo del dictamen privado para agilizar y, porque no decir lo que es público, en épocas en que la lesión al Poder Judicial derivado de políticas económicas repercuten en fugas de personal calificado, es una obligación individual del consultor independiente apoyar más el proceso de investigación judicial a través del Ministerio Público, ya que no sólo por contar con mayor recursos, lo cual también es un hecho no una especulación desviada de una realidad las limitaciones con que a hoy opera el Poder Judicial y sus unidades especialidades, desde el espacio físico hasta la fuga de personal, ya que los salarios dejan de ser competitivos en el medio local.
